Me reprimes incluso ahora que estás en tu onda “espiritual”.
“No me quiero quejar” -dices
Sin darte cuenta como al mismo tiempo me amordazas y me encierras en las catacumbas de tu inconsciente desde donde, te des cuenta o no, influencio tu comportamiento.

No puedes deshacerte de mí, pues Yo Soy también, solo que veo las cosas de forma diferente. Con otros lentes.
Deja de reprimirme! Lo has hecho toda tu vida y bueno aquí seguimos.
Será que seguir haciendo lo mismo va a darnos un resultado diferente? Alguien decía que esa era la definición de locura.
Y soy yo la parte que debe ser silenciada?